XXVI N.V. de Portugalete – XVI Memorial Ramón Guerrero [Crónica]

Bueno, voy a poner algún comentario más para complementar la nota de prensa.
Veintiséis ediciones. Es decir, veinticinco (el primer año que salíamos a la calle) más una. Después de la novedad en el torneo en la vigesimoquinta edición… organizamos el torneo con intención de consolidarlo y olvidar aquellos tiempos de filetes duros y licor de lagarto… Eso sí, con la otra intención de que no se nos echara el tiempo encima y la oscuridad nos envolviera con su manto, que el primer año puede tener su gracia, pero dos…

Y así nos plantamos en el mercado, cargando tablones y sillas a mano (la propuesta de usufructuar un carrito del Eroski cayó en saco roto) hasta la plaza del Solar. Hay que montar para 18 equipos, ni más ni menos, dos más que el año pasado. Tras el ejercicio, tenemos aquí a los socios con sus labores: Aingeru garabateando el orden de fuerza de Sestao, Josu analizando nuestro propio orden de fuerza, los chavales vigilan que no se caiga la mesa y Salo pone los brazos en jarra orgulloso del buen trabajo.

Bueno, y Modesto consigue engañar a Ainhoa para pintxetear un rato mientras va llegando la gente. Al final, con todos los equipos puntualmente confirmados, ocupamos un cuarto de la plaza (algún año igual hasta la llenamos).
Ahora es donde normalmente vienen los comentarios ajedrecísticos sobre el torneo. Pero en el nuestro vamos a obviarlos, puesto que distraidos por las labores organizativas, este nuestro torneo solemos jugarlo como pichones, así que si queréis vernos luchar por la victoria, habrá que esperar a mejores ocasiones. Tan sólo algún momento memorable, como los miembros de la mesa echando la bronca a los chavales de la escuela por apuntar al revés el 4-0 contra Altzaga… cuando resultó que sí que habían ganado y todo. Aitor ganó también a Mario, Erlantz empezó con 8/8 y pareció por un momento que hata igual ganaba el mejor cuarto tablero, y Josu fue el único que ganó al mejor primer tablero. Y yo tampoco sé mucho más, que desde la mesa no me entero de mucho -sólo lo que me vienen comentando alegremente sus protagonistas, pero si algún otro está orgulloso de alguna gesta, que lo ponga en los comentarios 😉

Algún año conseguiremos no manchar la mesa de vino. Seguro.

La hora de finalización fue la justa para que los jugadores no se quedaran cegatos jugando al ajedrez (la organización si que nos quedamos un poco contando los puntos – pero bueno, para otro año nos compramos una linterna o algo).
Y como siempre, tras un poco de confraternización tomando unos potes, nos dirigimos a la cena, en el transcurso de la cual dimos los premios. Como viene siendo habitual, además de los trofeos ajedrecísiticos, al presidente de la FVA le tocó como premio una chapa de Aingeru.

Y con la despedida de equipos, concluye el torneo. Algunos jugadores nos acompañaron después por los establecimientos hosteleros portugalujos, dejando su inolvidable huella en nuestra villa (el club no se hace responsable de los psicólogos necesarios para que los espectadores consternados, de haberlos, olviden lo visto).

La prueba de los dos valientes que se quedaron a ver a Hushovd ganar el mundial de ciclismo (¡Garrapata Evans atacando! ¡sácale una foto!)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s